En la vida cotidiana, muchas personas suelen actuar recién cuando aparece un problema. Sin embargo, existe una herramienta mucho más efectiva para cuidar la salud, el bienestar y la calidad de vida: la prevención. Anticiparse a determinadas situaciones, incorporar hábitos saludables y prestar atención a pequeños detalles puede evitar complicaciones mayores en el futuro.